El Bierzo: un paraíso geológico.

El Bierzo: un paraíso geológico.
Patrimonio Natural y Cultural del Bierzo: octava edición y remix de las anteriores....

domingo, 8 de julio de 2018

RUTA GUIADA DE LOMBILLO A LAS PUENTES DE MALPASO: día central del VIII Curso de Patrimonio Natural del Bierzo.

Ya vamos por la octava edición de esta magnífica idea: dos universidades (Vigo y León) unidas en la divulgación del patrimonio natural del Bierzo. Una gran coordinación entre las dos univesidades, la imprescindible y cada vez más especializada organización BurVal y la colaboración de otras entidades ha permitido llegar a esta edición con un record de matriculaciones (70 alumnos este año 2018), que hacen de este curso de verano el más solicitado del abanico de cursos de verano.
GeoBierzo es ya la sexta edición que viene colaborando, aportando la organización guiada de la actividad central del curso de verano, que ocupa la mañana y parte de la tarde del sábado. Cada año es una ruta guiada y explicada por un lugar del Bierzo con excepcional interés y este año le ha tocado a la ruta por Las Puentes de Malpaso.
La ruta comienza en Lombillo, lugar de nacimiento del académico García Yebra y en su plaza , que es un balcon al Bierzo y a los Aquilianos.
A continuación visitamos la antigua  fuente medieval de Lombillo.
Subimos al cerro María González, desde el que se observa una panorámica de Ponferrada.
Allí Paco explicó con imágenes aéreas las estructuras geológicas, agrarias y el cambio que ha experimentado el paisaje desde los años 50 del siglo XX hasta la actualidad. Desde la cima fuimos bajando hasta las Puentes...
En el camino nos detuvimos a explicar la estructura geológica que se originó en el periodo Cámbrico y que se conoce como la "Serie Los Cabos" y el encajamiento fluvial.


Y al poco rato llegamos a la primera puiente, ojival, sobre el "arroyo pequeño". Un paraíso de verdor. Siguiendo el estrecho y frondoso sendero entre ambos ríos llegamos a la segunda puente, sobre el río Meruelo.




Allí, un rápido bateo, y el hallazgo de unas pajuelas de oro, que pudieron ver los asistentes. Al tratarse de un río aurífero pudimos disfrutar de ella.

Y después de una pequeña charla sobre la importancia histórica de estos lugares en la "Tebaida berciana" y la proliferación de monasterios, la Herrería de Compludo, etc.... Iniciamos la marcha a Molinaseca.
Al final, una deliciosa paella preparada por la Asociación BurVal de Villafranca y unas deliciosas cañas frescas para restituir la fatiga en el Centro Cívico de Molinaseca.

miércoles, 13 de junio de 2018

LA GEOLOGÍA DEL WOLFRAMIO "wolfram" EN EL BIERZO: antiguas minas de scheelita en las orillas del Sil

El wolframio es un raro metal que sólo aparece en determinados yacimientos en todo el planeta. El Bierzo  uno de esos privilegiados lugares donde se encuentra en dos de sus principales formas: la wolframita y la scheelita. El contenido de la scheelita en este metal es mayor que la wolframita, siendo su aspecto pardo (poco atractivo a simple vista) y su simbiosis perfecta con las rocas que lo contienen, los responsables de que muchas veces pase desapercibido en la naturaleza. 
Próximo a Ponferrada hay numerosos lugares donde la scheelita se ha buscado en los filones cuarcíticos y uno de ellos está en la mismísima ribera del Sil, donde se explotó a principios del siglo XX. Hoy día sólo quedan restos de esta minería, que ha quedado aoculta por interponerse la construcción de la presa de la Fuente del Azufre. Antiguamente los mulos cargados del mineral la transportaban por los caminos de la ribera del Sil, pasando por la Fuente del Azufre hasta Ponferrada, pero claro, eran los tiempos de la fiebre del wolfram.
El color de la scheelita se mimetiza con los minerales acompañantes y a veces la lámpara de fluorescencia nos saca de apuros....
En este ejemplar del "Rincón del cuarzólogo" (José Manuel Plaza) podemos ver un bonito cristal canela en el medio de esta drusa de cuarzo "cristal de roca". 
Nuestra "ruta de 11 a 1"  nos lleva esta vez por estos antiguos lugares de la minería del wolfram y nos recuerda la riqueza mineralógica del Bierzo, además de la belleza paisajística de estos entornos.

lunes, 28 de mayo de 2018

LOS OJOS DE LOS ÚLTIMOS TRILOBITES: un prodigio adaptativo en los mares paleozoicos.

En esta ocasión Félix nos describe cómo los trilobites, estos increíbles artrópodos marinos, desarrollaron un sistema de captación de los rayos luminosos basado en numerosas lentes simples y de composición inorgánica, netamente mineral. cada grupo puede presentar unos diferentes y además mudaban junto al resto del cefalón.


El esqueleto interno de los trilobites estaba formado por calcita, incluidos los ojos, por lo que se han conservado muy bien en estado fósil.
Los trilobites fueron los primeros en desarrollar un sistema visual mediante  ojos compuestos, increíblemente complejo. Son ojos compuestos con múltiples facetas semejantes a los de muchos insectos actuales,  y que en algunos casos pudieron alcanzar hasta las 15.000 lentes en cada ojo. Sin duda un sistema visual de los más avanzados del reino animal. Existen tres tipos de ojos: holocroal, esquizocroal y abatocroal.  Hay una multitud de formas de los mismos en su proceso de adaptación al medio.
Antes de su extinción a finales del Pérmico, los trilobites sufrieron otras muchas. A finales del Cámbrico la primera gran extinción de los trilobites afectó a dos tercios de sus familias. Ya en el Ordovícico y tras una gran expansión de los trilobites se produce otra gran extinción. Tras recuperarse en el silúrico, el Devónico trajo nuevos episodios que fueron provocando el declive de los trilobites. De modo que sólo un grupo, los del orden Proetida,  permanecieron hasta finales del Pérmico al final del cual se consideran extintos. Estos últimos trilobites se caracterizaban por ser en su mayoría ciegos, por lo que  son raros los trilobites de estos periodos que  presentan ojos, y aquí tenemos el fósil de una parte del cefalón de un trilobite Carbonífero (Westfaliense de la Cordillera Cantábrica) en León que ha fósilizado con una excelente preservación de su ojo compuesto .



Waideggula cantábrica. Carbonífero Westfaliense de la Cordillera cantábrica. León España.


Si quieres ver más visita nuestra pestaña lateral: "El Rincón de Félix"


lunes, 7 de mayo de 2018

PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL DEL BIERZO (VIII) ESTUDIANDO EL PASADO, CONSTRUYENDO EL FUTURO

Este año las Universidades de Vigo y de León han preparado un nuevo Campus de Verano, que viene siendo el más exitoso de los que se realizan en los últimos años. Este año el programa reune interesantes atractivos de todo tipo para los estudiantes de las carreras relacionadas con el  medio ambiente y la conservación del patrimonio natural. 
Hemos preparado una interesante excursión por Los Puentes/Las Puentes de Malpaso, un itinerario que reúne impresionantes vistas, paisajes rurales recuperados por la naturaleza e importantes atractivos geológicos. En este caso nos centraremos en los atractivos geomorfológicos y paisajísticos, en una ruta que sale de Lombillo, alcanza las puentes y termina  en Molinaseca.
SI QUIERES MÁS INFORMACIÓN SOBRE DÓNDE Y CÓMO INSCRIBIRTE, VISITA ESTOS ENLACES .




No te lo pierdas! Inscríbete cuanto antes!

lunes, 23 de abril de 2018

LOS GRAPTOLITOS DE SALAS DE LA RIBERA: posan en el Museo del Prado.

Esta vez es en una exposición especial que trata de pintura antigua "al fresco" sobre piedra. Grandes pintores  del Renacimiento italiano pintaron algunas de sus obras directamente sobre rocas: especialmente mármol o pizarra. Pero curiosamente en la exposición aparecen dos obras "hechas por la naturaleza". Se trata de dos animales marinos, uno del Silúrico, que es una pizarra con graptolitos del género Colonograptus deubelii, típicos y procedentes del conocido yacimiento de Salas de la Ribera. Junto a esta pieza se expone otra del trilobites del periodo anterior (Ordovícico), Ogigynus forteyi. Ambas pìezas han sido prestadas por el Instituto Geominero como muestra de que las rocas de alguna manera pueden expresar arte.


miércoles, 11 de abril de 2018

ADIÓS A UN GRAN BATEADOR DE ORO BERCIANO: un sentido y pequeño homenaje a Andrés Piñuelo "Sito".

SITO: "que estos áureos momentos queden para siempre atrapados en la batea del tiempo" 

Hoy por la mañana me comunican el fallecimiento de Andrés Piñuelo, para nosotros "Sito", tras una cruel enfermedad. Se va sin hacer ruido una gran persona: sencillo, discreto y muy servicial. Pero también se despide un gran conocedor del oro en los ríos bercianos, en los que era un experimentado bateador. Con él hemos vivido inovildables experiencias: nos ha enseñado las técnicas y las artes del bateo del oro, pero sobre todo nos lo ha transmitido con enorme cordialidad. Siempre acompañado de su inseparable Ana, con la que ha compartido sus últimos años, hemos pasado muy buenos momentos en excursiones , bateos y comidas camperas.
En 2013 pudo mostranos a todos las pepitas de oro bateadas en el Sil, en el programa de TV Española el programa "A ras de cielo":

 Aquí podemos verle con su inseparable sombrero tejano en compañía de su hijo

Y aquí en compañía de Paco, con el que compartió numerosos bateos.


Entre sus muchas actuaciones con el grupo de bateadores destaca este bateo en el Aula Arqueológica de Las Médulas en 2014, donde muchos estudiantes aprendieron el arte del bateo de su mano:


A lo largo de estos días iré añadiendo nuevas fotos en su recuerdo, para nosotros imborrable.


Unas cuantas fotos más:


La meditación de un bateador.

Preparándose para posar ante los medios!

jueves, 5 de abril de 2018

ORTOCERÁTIDOS: los depredadores de los mares silúricos...

En anteriores ocasiones hemos abordado el tema de los ortocerátidos en este blog. En aquella ocasión nos referiamos a la aparición de estos antiguos cefalópodos en le Silúrico de los Ancares. A lo largo de su larga cuenca hidrográfica, el río Sil cruza y corta en varias ocasiones terrenos que se formaron hace nada menos que unos 425 millones de años en el periodo Silúrico. En El Bierzo hay diversas zonas que pertenecen a este periodo, todas ellas de origen marino. Se trata de mares profundos, cálidos en algunas zonas del planeta, pero más fríos en la zona perigondwánica, donde nos situamos.
Estos mares más bien oscuros son el hábitat de estos cefalópodos. He aquí una reconstrucción disponible en la web:

Los ortocerátidos son de los cefalópodos más antiguos y sus ortoconos o fragmoconos se conocen desde el periodo Cámbrico Superior, siendo típicos de los mares tropicales de este periodo. Son típicas las calizas de ortocerátidos que se pulen como elementos decorativos y que se comercializan en Marruecos, como estos de mi colección que muestro.

El fragmocono está dividido en un serie de cámaras, que son las responsables de la flotabilidad y maniobrabilidad de la concha. El animal podía subir y bajar a diferentes profundidades impulsado por el sifón o moverse lateralmente, al parecer con movimientos lentos. 


Indudablemente y como ocurre con las sepias y los calamares actuales, eran carnívoros. Su concha les protegía de los primeros peces, que al desarrollarse como grupo pasaron a ser sus principales depredadores. Estas conchas rectas, con divisiones muy simétricas representando las cámaras, es lo que se ha conservado hasta nuestros días, pudiendo encontrarlos así:

Pero si algo llama la atención es que, cuando el animal muere y se deposita en los fondos marinos, se producen fenómenos tafomómicos especiales que hacen que se altere el entorno del fósil, provocando su aparición en el interior de nódulos, algunos de los cuales pueden contener varios ejemplares en distintos grados de conservación.
Aquí pueden verse los nódulos en cuyo interior pueden encontrarse varios ejemplares:
 Otras veces hay un gran fragmocono bien conservado:
Y otras está peor conservado, quedando un molde del lugar que ocupaba en el nódulo:
Muchas veces hay más de uno en diferentes posiciones y grados de conservación:
Estos animales, como ocurre con las actuales sepias y calamares, eran bastante sofisticados: el sistema sifonal de impulsión, las cámaras reguladoras de flotabilidad y su complejo sistema nervioso, les permitió dominar los mares paleozoicos. Sus fragmoconos son los únicos y raros testimonios de su antiguo esplendor.